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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

La reforma laboral en cinco claves

Según, Javier Díaz-Giménez, profesor de Economía del IESE y uno de los buenos economistas nacionales que lleva tiempo dedicado al tema, la temida y necesaria reforma laboral se juega en estos cinco puntos.

1. Reducir los excesivos costes laborales, limitando el máximo indemnizatorio en caso de despido;

2. Derogar los contratos temporales y establecer un único contrato, indefinido, y con un coste de despido creciente y limitado;

3. Flexibilizar la negociación colectiva, eximiendo a las pymes de menos de diez trabajadores de la aplicación de convenio alguno y dejando paso a la legislación general laboral si no hay acuerdo en el plazo necesario entre las partes negociadoras del convenio colectivo;

4. Seguridad social: supresión de la cotización mínima actual de la seguridad social, de modo que la cuantía fuera proporcional a la nómina afectada; la exención de pago para los autónomos en los meses que no tuvieran actividad; y el aumento de la cuota máxima que es excesivamente baja en España;

5. Desjudicialización de los despidos, de modo que, tal como sucede en el resto de Europa, la relación laboral se extinguiera directamente con el pago de los costes de despido, sin esperar a que un juez de lo social tenga que decidir sobre su procedencia.

Qué difícil será hacerlo

Ya se que el texto anterior no descubre un ignoto mediterráneo, pero como los buenos economistas, Díaz-Giménez ha sintetizado con claridad el nudo gordiano de lo que, en este momento, constituye el principal obstáculo para que la economía española comience a calentar motores.

Y tan difícil como saber lo que hay que hacer es hacerlo. CC.OO. y UGT no solo heredaron los sindicatos verticales de Franco “con los ascensores funcionando”, sino también la legislación laboral de una dictadura, para la que los empleadores eran sospechosos de oficio y los empleados debían ser adulados/protegidos para que no cayeran en la perversión marxista.

La superestructura laboral –principalmente sindical, pero no solo– reúne demasiados intereses que hasta ahora han impedido el decretazo que la suprimiera. El propio ministro de Economía, Luis de Guindos, ya contaba en su último libro, que al último Gobierno Aznar le faltó fuerza y cuando CC.OO. y UGT convocaron una huelga general, se paró cualquier intento de modificar reforma.

Pero ahora, al revés que entonces, España va muy mal y a fuerza de no hacerla, la reforma laboral se ha convertido en la prueba del algodón que utilizaran quienes tienen en su mano el dinero suficiente para que España salga del boquete: Berlín, Bruselas, Francfort, Washington y los mercados financieros internacionales

 

Ford ya ha hecho su reforma laboral… Y funciona

Los fabricantes multinacionales de coches mantienen empleos en España y exportan el 90 por ciento de su producción. ¿El secreto de este éxito? Las empresas y sus trabajadores han aplicado y puesto en marcha la reforma laboral que no aceptan los sindicatos para el conjunto de la economía.

¡Por fin hay buenas noticias!. Cuando toda la industria de España anda por los suelos, cuando las multinacionales cierran y se marchan al Este de Europa, una empresa tan global como el fabricante de coches Ford no solo decide quedarse en España, sino que también aumenta su capacidad de producción y garantiza la carga de trabajo con dos nuevos modelos –Kuga y Transit Connect– para la planta valenciana de Almusafes.

Ya digo que es una noticia excelente y de la que todos deberían sacar consecuencias: Ford se queda porque la filial española y sus sindicatos han llegado a un acuerdo sobre todos los puntos negros que impiden la reforma laboral en España. Los trabajadores aceptan flexibilidad de horarios, aceptan asumir nuevas competencias, aceptan acomodar sus remuneraciones a la situación de las ventas… Y la empresa acepta mantener la plantilla y suprimir los contratos temporales…

… En otras palabras, los sindicatos y la empresa de Ford Almusafes han aceptado compartir con la empresa los vaivenes de la coyuntura. ¿Esquiroles? ¿Sindicatos amarillos? No: sencillamente los sindicatos sabían que en si no cedían en su inmovilismo, Ford Almusafes estaba condenada a muerte y sus trabajadores al paro. Los trabajadores han aceptado una flexibilidad –de horarios, de remuneraciones, de movilidad– que es justamente lo que no han aceptado Mendez ni Fernandez Toxo en la macronegociación con CEOE y Gobierno.

La inversión de Ford ha sido justamente aireada, porque es la mejor noticia económica del año y hay que disfrutarla. Pero antes de que en Ford se llegara al acuerdo que permitió aumentar los puestos de trabajo, se habían firmado convenios similares —con variaciones que se adaptaban a las necesidades de cada empresa– en Opel General Motors de Zaragoza, en Audi Seat de Barcelona, en Fasa Renault de Valladolid, Nissan en Barcelona, y en Citroen de Vigo. La industria del automovil en España es, hoy y en medio de la terrible crisis, una isla de competitividad y exporta el 90 por ciento de su producción. Si el conjunto de la industria nacional fuera como el sector del automóvil, en España no habría crisis.

La razón de este éxito es que los fabricantes de coches ofrecen su importante capacidad de crear y mantener empleos, a cambio de que los trabajadores se adecuen a las circunstancias de la competencia. Si no se llega a un acuerdo, la carga de trabajo que hoy reciben las fábricas españolas se derivaría a otros países, ansiosos de fabricar coches.

Si en España entera hubiera una flexibilidad como la que han conseguido los fabricantes de coches, ni habrían cerrado tantas empresas, ni el desempleo alcanzaría los cinco millones de personas. Los únicos despedidos serían los compañeros Mendez y Fernandez Toxo, quizás por eso no quieren llegar a un acuerdo.

 

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.