7 feb 2011 3
Amor y lujo asiático: Vuitton, Hermès, Montblanc,Ray-Ban, Tod’s
2010 fue un año raquítico para la economía mundial, en el que paradójicamente se multiplicaron los beneficios de las empresas dedicadas al lujo. ¿Mientras la clase media sufre la crisis, los ricos se hacen cada vez más ricos? . La realidad es menos ideológica: China y demás países emergentes se han convertido en el gran mercado. Una tercera explicación es poética: el lujo prospera porque hay amor en la tierra.
El año pasado por primera vez en su historia LVMH facturó más de 20 mil millones de euros, con una subida del 19 por ciento respecto al año anterior. Los buenos resultados han acompañado también a los competidores del gigante mundial del lujo: Hermès subió sus ventas un 25 por ciento, hasta 2.400 millones de euros; Swatch, el líder mundial de la relojería, vendió 4.950 millones, o sea, un 19 por ciento más; un portavoz de Hugo Boss ha declarado que la firma alemana tuvo en 2010 “el mejor año de su historia”; Richemont, el holding propietario de Cartier, Piaget, Jaeger-LeCoultre y Montblanc, subió sus ventas un 33 por ciento en el último trimestre de 2010… Suma y sigue.
“Coach, Tiffany, Burberry, Swatch, Tod’s… Todos han publicado mejores cifras que las esperadas” ha dicho un analista de HSBC. Para este analista las espectaculares cifras de negocio no se deben solo al crecimiento de ventas en los países asiáticos, sino a las compras que los turistas de esos países hacen en Europa: el gasto medio de un turista chino en la UE es de 718 euros, practicamente el doble que el de un ruso, 368 euros. Los gastos/turista de japoneses (495 euros) y norteamericanos (467), quedan a media tabla.
Pero Lutz Betghe, el supercicuta de Montblanc, aporta una explicación que no implica a la geografía sino al sentimiento: “el mercado del lujo existirá mientras haya amor sobre la tierra, porque un regalo de lujo es la mejor manera de demostrarle amor a alguien”. Buen intento: sin duda, un buen pedrusco tipo diamante, o un super reloj molón son argumentos contundentes a la hora de mostrar amor, pero su mejor utilidad no es declarar amor, sino de declararse rico. Los chinos son ahora los ricos de este mundo y lo demuestran comprando lujo. Que lo disfruten con salud.
Comentarios recientes