25 ene 2012 2
La derrota financiera de Florentino Pérez
La derrota financiera de Florentino Pérez
Después de cinco años de porfía, el presidente de ACS, Florentino Pérez, renuncia al control de Iberdrola y busca comprador para su 19 por ciento de la eléctrica. Razones legales y financieras explican la derrota empresarial, estruendosa aunque se lleve en silencio.
Quienes le conocen y tratan cotidianamente, aseguran que a Florentino Pérez sólo le interesa el Real Madrid. A lo mejor ese interés y la presión de sus socios en ACS, los Albertos y el grupo March, han hecho que, por fin, el Presidente de ACS tire la toalla en su gran batalla financiero/empresarial por el control de Iberdrola, en la que desde 2006 ha puesto empeño personaly arriesgado mucho dinero societario.
En este momento lo que se busca es comprador para casi el 19 por ciento de Iberdrola que controla ACS. No es sencillo, no solo porque el personal ande sin un clavel, sino también porque un paquetón de semejante tamaño (con un valor de algo más de 500 millones de euros y que hace tres años valía el doble) solo puede ser vendido a un comprador que exhiba el nihil obstat de Ignacio Sánchez Galán, le Presidente de Iberdrola, que se ha defendido con éxito del asedio que Florentino inició hace seis años.
La enmienda Florentino
El 23 de enero de enero los jueces, la Audiencia de Vizcaya en concreto, dieron la razón a Iberdrola en su alegato contra la exigencia de Florentino: Iberdrola y ACS son competidores en algunos campos de actividad y por tanto si Florentino o algún representante se sentaba en el Consejo de Iberdrola incurriría en flagrante conflicto de intereses. Para obviar tal conflicto, ACS debería lanzar una OPA sobre Iberdrola.
Ese fallo dejaba casi sin valor real la enmienda Florentino en virtud de la cual las sociedades cotizadas no podían blindarse frente a operaciones hostiles (OPA o similares) limitando al 10 por ciento el derecho de voto, sea cual sea su participación económica en la sociedad. La singular enmienda Florentino fue aprobada por el Congreso de los Diputados en mayo de 2010 y entró en vigor en junio de 2011… Demasiado demasiado tarde, pues ya los tribunales habían sentenciado en primera instancia que ACS e Iberdrola eran competidoras.
Después de los fallos judiciales y de que Ignacio Sánchez Galán haya dejado claro el control que ejerce sobre Iberdrola, nadie va a querer comprar hostilmente un paquete de acciones “tóxico”, con una incertidumbre sobre su valor, que hoy es de quinientos millones, pero que mañana puede bajar… Y que ya no quedan bancos de los que dejaban dinero para especular.
¿Decapitar a Florentino?
Algunos deducen que los contactos –¿negociaciones?—de lo ya citados principales accionistas de ACS con Iberdrola se encaminan a una fusión ACS-Iberdrola, no sin antes decapitar a Florentino Pérez. Imaginaciones, seguramente, pues no estamos ante un caso Repsol-Sacyr, en el que el accionista estaba apremiado para devolver el dinero con el que compró las acciones de Repsol. ACS tiene financiadas sus acciones de Iberdrola hasta 2014.
Fuera parte de alguna consideración personal del tipo no debe mezclarse el ego con los negocios, la frustrada operación de asalto y control demuestra, una vez más, que en la Bolsa española las operaciones hostiles (revistan o no condición de OPA) están destinadas al fracaso. El mercado –el dinero fresco– puede poco frente al blindaje de los gestores, siempre protegidos por una cultura económica renana, que asegura defender la empresa frente a los especuladores, cuando en no pocas ocasiones defiende a los gestores frente a sus accionistas.

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