la informacion .com

Jose María García-Hoz

Icon

Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

La derrota financiera de Florentino Pérez

La derrota financiera de Florentino Pérez

Después de cinco años de porfía, el presidente de ACS, Florentino Pérez, renuncia al control de Iberdrola y  busca comprador para su 19 por ciento de la eléctrica. Razones legales y financieras explican la derrota empresarial, estruendosa aunque se lleve en silencio.

Quienes le conocen y tratan cotidianamente, aseguran que a Florentino Pérez sólo le interesa el  Real Madrid. A lo mejor ese interés y la presión de sus socios en ACS, los Albertos y el grupo March, han hecho que, por fin, el Presidente de ACS tire la toalla en su gran batalla financiero/empresarial por el control de Iberdrola, en la que desde 2006 ha puesto empeño personaly arriesgado mucho dinero societario.

En este momento lo que se busca es comprador para casi el 19 por ciento de Iberdrola que controla ACS. No es sencillo, no solo porque el personal ande sin un clavel, sino también porque un paquetón de semejante tamaño  (con un valor de algo más de 500 millones de euros y que hace tres años valía el doble) solo puede ser vendido a un comprador que exhiba el nihil obstat de Ignacio Sánchez Galán, le Presidente de Iberdrola, que se ha defendido con éxito del asedio que Florentino inició hace seis años.

La enmienda Florentino

El 23 de enero de enero los jueces, la Audiencia de Vizcaya en concreto,  dieron la razón a Iberdrola en su alegato contra la exigencia de Florentino:  Iberdrola y ACS son competidores en algunos campos de actividad y por tanto si Florentino o algún representante se sentaba en el Consejo de Iberdrola incurriría en flagrante conflicto de intereses. Para obviar tal conflicto, ACS debería lanzar una OPA sobre Iberdrola.

Ese fallo dejaba casi sin valor real la enmienda Florentino en virtud de la cual las sociedades cotizadas no podían blindarse frente a operaciones hostiles (OPA o similares) limitando al 10 por ciento el derecho de voto, sea cual sea su participación económica en la sociedad. La singular enmienda Florentino fue aprobada  por el Congreso de los Diputados en mayo de 2010 y entró en vigor en junio de 2011… Demasiado demasiado tarde, pues ya los tribunales habían sentenciado en primera instancia que ACS e Iberdrola eran competidoras.

Después de los fallos judiciales y de  que Ignacio Sánchez Galán haya dejado claro el control que ejerce sobre Iberdrola, nadie va a querer comprar hostilmente un paquete de acciones “tóxico”, con una incertidumbre sobre su valor, que hoy es de quinientos millones, pero que mañana puede bajar… Y que ya no quedan bancos de los que dejaban dinero para especular.

¿Decapitar a Florentino?

Algunos deducen que los contactos –¿negociaciones?—de lo ya citados principales accionistas de ACS con Iberdrola se encaminan a una fusión ACS-Iberdrola, no sin antes decapitar a Florentino Pérez. Imaginaciones, seguramente, pues no estamos ante un caso Repsol-Sacyr, en el que el accionista estaba apremiado para devolver el dinero con el que compró las acciones de Repsol. ACS tiene financiadas sus acciones de Iberdrola hasta 2014.

 

Fuera parte de alguna consideración personal del tipo no debe mezclarse el ego con los negocios, la frustrada operación de asalto y control demuestra, una vez más, que en la Bolsa española las operaciones hostiles (revistan o no condición de OPA) están destinadas al fracaso. El mercado –el dinero fresco– puede poco frente al blindaje de los gestores, siempre protegidos por una cultura económica renana, que asegura defender la empresa frente a los especuladores, cuando en no pocas ocasiones defiende a los gestores frente a sus accionistas.

 

Las cuentas de España S.A., demasiado gasto en personal y en consumo

Si el sector público español fuera una empresa, España S.A., sus cuentas le obligarían a presentar un ERE: tanto gasto de personal y tanto consumo corriente, pueden acabar obligando a reducir las prestaciones sociales.


CLICK EN LA IMAGEN PARA AGRANDAR

Una forma original de presentar las cuentas del sector público español: traducirlas al formato de la cuenta de resultados de una empresa. Es algo más que un chiste entretenido, pues facilita una perspectiva de análisis muy distinta de la habitual. Ha elaborado los datos UBS en su informe de otoño sobre la economía española. Los comentarios son míos.

¿Qué diría un analista o un consultor de empresas si viera estas cuentas? Considerando las prestaciones sociales gastos cuasi fijos, el punto débil de la cuenta de resultados de España S.A. está en el elevado gasto de personal y en el de consumos corrientes –viajes, ordenadores, bolígrafos, papel…– de las administraciones públicas, que entre ambos suponen el 50 por ciento de los ingresos ordinarios.

Con cierta perspectiva cronológica –el informe comprende el periodo 2000-2013– se aprecia el anquilosamiento del monstruo y así cuando los ingresos ( impuestos y cotizaciones sociales) empezaron a bajar, los gastos continuaron subiendo. En 2009 fué por primera vez negativo el resultado de explotación ( por mal nombre EBITDA) y este capítulo de la cuenta de resultados España S.A. seguirá en números rojos por lo menos hasta este año 2011. Como este desfase de explotación se ha cubierto con créditos, los gastos financieros se han disparado, con lo cual el beneficio ordinario de España S.A. será también negativo hasta 2013.

Un caso de libro

Para un consultor sería un caso de libro. Si España S.A. fuera, efectivamente, una empresa normal debería recuperar el equilibrio aumentando los ingresos o disminuyendo los gastos de funcionamiento. Aumentar los ingresos parece misión cuasi imposible dado que el mercado presenta síntomas de atonía: la clientela no se mueve (económicamente hablando) y si no se mueve, no se ingresan más impuestos. Disminuir costes tampoco es fácil, pero resulta la única salida para que los bancos se fíen y continuen financiando las pérdidas. En términos empresariales la dirección de España S.A. debería, como tantas otras empresas españolas, presentar un ERE y renegociar el convenio colectivo vigente, porque no lo podrá cumplir.

Pensar lo impensable

Dentro de su dificultad, rebajar costes de personal es lo primero, pero no será suficiente. Habrá que pensar lo impensable y proceder a la revisión de procesos productivos,y no rechazar necesidad de proveedores externos que con menores costes presten los mismos, o mejores, servicios. En inglés se llama outsourcing a la contratación por parte de la grandes empresas de servicios exteriores, como limpieza, seguridad, distribución, etc. No tiene ningún sentido que, por ejemplo, Iberdrola tenga en su nómina a los guardia jurados que vigilan instalaciones eléctricas y oficinas.

Una cosa es que el Estado garantice a sus clientes-ciudadanos, los mejores servicios. Y otra que estos servicios –educación y sanidad, sin ir más lejos– tengan que se prestados por funcionarios públicos. en, sin ir más lejos, sanidad y educación, pero no hay razón alguna para que dichos servicios sean facilitados directamente por el Estado… Porque si se hace así, la empresa-Estado tendrá que presentar concurso de acreedores, primero, y quiebra después.

Suscripción por email

Recibe cada semana un email con los nuevos artículos

Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.