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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

Hacienda frente a Botin y Belen Esteban

Que se lo pregunten a Belen Esteba y Emilio Botin: si debes un millón a Hacienda tienes un problema; si le debes mil millones, el problema es de Hacienda. Dicen que el fisco se propone confiscar el chalet adosado a la Esteban pero la Agencia Tributaria no se atreve a mirar la documentación que ha permitido a la familia Botín tener una fortuna escondida a la Hacienda Pública durante 75 años.

Nunca se había visto que la Agencia Tributaria se arrugara como lo ha hecho en el caso de la familia Botín. Según dicen las fuentes oficiosas, desde que 1936 el padre de Emilio Botin puso al buen recaudo suizo una parte del patrimonio familiar, nadie se acordó de él… Hasta que un villano vendió los nombres y apellidos que se escondían tras de las cuentas cifradas del HSBC y solo entonces la familia Botín –los patriarcas Emilio y Jaime, así como los cinco hijos de cada uno– se acordó del dinero,  hizo la correspondiente declaración complementaria y pagó 200 millones a Hacienda para que todo se olvidara.

A grosso modo, y según los fiscalistas familiarizados con estas vicisitudes, 200 de millones de complementaria y la correspondiente sanción pueden equivaler a un principal de 2.000 millones de euros. Y no hay que ser un experto para concluir que con 2.000 millones de euros anónimos se pueden, a lo largo de los últimos 75 años, haber hecho maravillas en la Bolsa española (y en otras, pero al cabo el dinero era de procedencia española). La Agencia Tributaria, en lugar de revisar documentos e historiales, se quitó el muerto de encima mandandoselo a la Fiscalía para que allí determinaran si se presentaban indicios de delito fiscal o no. Pero tampoco la fiscalía se atrevió a estudiar el asunto y, a su vez, se lo remitió al Juez, para que Su Señoría decidiera… Cuando le parezca oportuno.

Por un lado tenemos a los talibanes de la Agencia Tributaria que en tantos casos y movidos por una imaginaria ejemplaridad pública no han dudado en meter horas para comprobar  si se ha pagado el IVA de los cafés. Y por  otro lado tenemos a los fiscales incorruptibles que persiguen la corrupción a mandobles,  que se atreven con Belén Esteban. Y resulta que inspectores y fiscales poderosos frente al débil, se arrugan frente al verdaderamente poderoso Botín y pasan la pelota al siguiente, en lugar de proceder como de costumbre, como lo hacen con el común del empresariados y de la ciudadanía.

Me encuentro entre los que piensan que la Agencia Tributaria y las Fiscalía deben ser reformadas para cumplir mejor con su misión. Pero mientras la necesaria reforma llega o deja de llegar, resulta decepcionante ver el trato desigual que reciben los que tienen la desgracia de caer en el radar de esas instituciones, o de sus jefes. No conozco a Belen Esteban y debo ser de los pocos que tampoco ha tenido la oportunidad de verla en televisión, pero sí he vivido muy de cerca casos en los que gente del común ha pasado injustamente por el banquillo de los acusados y a los que las sucesivas sentencias judiciales absolutorias no han resarcido de la afrenta.

 

 

 

 

 

 

muchos año

Amor y lujo asiático: Vuitton, Hermès, Montblanc,Ray-Ban, Tod’s

2010 fue un año raquítico para la economía mundial, en el que paradójicamente  se multiplicaron  los beneficios de las empresas dedicadas al  lujo. ¿Mientras la clase media sufre la crisis, los ricos se hacen cada vez más ricos? . La realidad es menos ideológica: China y demás países emergentes se han convertido en el gran mercado. Una tercera explicación es poética: el lujo prospera porque hay amor en la tierra.

El año pasado por primera vez en su historia LVMH facturó más de 20 mil millones de euros, con una subida del 19 por ciento respecto al año anterior. Los buenos resultados han acompañado también a los competidores del gigante mundial del lujo: Hermès subió sus ventas un 25 por ciento, hasta 2.400 millones de euros; Swatch, el líder mundial de la relojería, vendió 4.950 millones, o sea, un 19 por ciento más; un portavoz de Hugo Boss ha declarado que la firma alemana tuvo en 2010 “el mejor año de su historia”; Richemont, el holding propietario de Cartier, Piaget, Jaeger-LeCoultre y Montblanc, subió sus ventas un 33 por ciento en el último trimestre de 2010… Suma y sigue.

“Coach, Tiffany, Burberry, Swatch, Tod’s… Todos han publicado mejores cifras que las esperadas” ha dicho un analista de HSBC. Para este analista las espectaculares cifras de negocio no se deben solo al crecimiento de ventas en los países asiáticos, sino a las compras que los turistas de esos países  hacen en Europa: el gasto medio de un turista chino en la UE es de 718 euros, practicamente el doble que el de un ruso, 368 euros. Los gastos/turista de japoneses (495 euros) y norteamericanos (467), quedan a media tabla.

Pero Lutz Betghe, el supercicuta de Montblanc, aporta una explicación que no implica a la geografía sino al sentimiento: “el mercado del lujo existirá mientras haya amor sobre la tierra, porque un regalo de lujo es la mejor manera de demostrarle amor a alguien”. Buen intento: sin duda, un buen pedrusco tipo diamante, o un super reloj molón son argumentos contundentes a la hora de mostrar amor, pero su mejor utilidad no es declarar amor, sino de declararse rico. Los chinos son ahora los ricos de este mundo y lo demuestran comprando lujo. Que lo disfruten con salud.

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.