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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

La CNMV atrapada en las redes gallegas de Pescanova

Pescanova, todo el mundo lo sabe, es una empresa pesquera cotizada en bolsa. Todo el mundo malicia que tiene gatos en la barriga porque lleva meses de retraso en la formulación y presentación de cuentas. De acuerdo con la legislación vigente y también con el sentido común, la CNMV debería haber actuado además de suspendiendo la cotización de la compañía, interviniendo sus cuentas, nombrando administradores, o que se yo… En lugar de tomar decisiones , apremia a la empresa para que de una buena vez presente los números, amenaza con sanciones futuras, pero no actúa. Es como la Intervención de la Junta de Andalucía que ante los fraudes del ERE se limitó a comunicar a la superioridad que algo había mal, cuando tendría que –haciendo honor a su nombre– haber intervenido, antes de que los choricetes hubieran dispuesto de cientos de millones para su provecho.

¿Por qué no interviene la CNMV? Se lo diré:  1)porque la presidente de la CNMV, Elvira Rodriguez, es una militante del Partido Popular y llegó a su posición actual dimitiendo de un escaño  en el Congreso, a petición del Ministro Guindos; 2) porque la estrella ascendente del Partido Popular es el Presidente de la Xunta, Nuñez Feijóo;  y 3) porque Pescanova es una empresa gallega al cien por cien, cuya quiebra perjudicaría la carrera política ascendente de Nuñez Feijóo. Total, que el futuro político de la Presidenta de la CNMV, Elvira Rodriguez, no depende tanto de que haga bien su trabajo como Presidenta  de la CNMV, por el que le pagan los inversores,  como de que no disguste a Nuñez Feijóo.

Nuñez Feijó0, por cierto, que para mayor celeridad de su carrera política, también impidió que la NovaCaixaGalicia fuera intervenida, disuelta y los anteriores directivos de Caixa Galicia y Caixa Nova –Mendez y Gayoso, respectivamente– fueran procesados y, en su caso, encarcelados. Y como Nuñez Feijóo no hizo pagar a Mendez y Gayoso sus tropelías, ahora pagan los que compraron preferentes. Veremos a los acreedores y empleados de Pescanova manifestarse, mientras que Rodríguez y Feijóo miraran para otro lado.

Ignacio González, el triunfo del apparatchik

Digamoslo pronto: el nuevo Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, es un apparatchik, cuyo único mérito político es haber servido, se supone que fielmente, a su señora Esperanza Aguirre.

Así funciona la vida política nacional:  la mejor habilidad para prosperar es llevarse bien con los jefes de su partido. No importan las ideas, ni la capacidad de comunicación, ni el potencial de liderazgo, ni la preparación académica. De lo que se trata es de llevarse bien con los secretarios de organización de los sucesivos niveles: municipal, autonómico, nacional; de forma que en el menor tiempo posible se consiga un puesto seguro en el aparato y/o en las listas electorales.

El rechazo del aparato

Dada esa estructura, resulta inevitable que cuando personas valiosas tratan de acercarse a la política, con la mejor intención de servir a su país, suelen ser rechazadas por el aparato. ¿Ejemplos? de todos los colores: desde Manuel Pizarro al ex presidente del Barcelona. El resultado está a la vista de quien quiera mirarlo: pobreza en el liderazgo nacional (al cabo, tanto Mariano Rajoy como Alfredo Pérez Rubalcaba deben sus posiciones al dedazo de quien les precedió en la presidencia de sus respectivos partidos) y falta de ideas en el debate público, donde los insultos y la aritmética parlamentaria priman sobre los argumentos.

Hace muchos años, en vísperas de su llegada al poder, Rodrigo Rato me invitó a comer para contarme su plan: en España,  el jefe de un partido mantiene la disciplina nombrando a gente que  en la vida civil nunca alcanzarían la relevancia social, ni  los ingresos económicos, que proporciona, por ejemplo, un acta de diputado.

¿Dónde van a estar mejor?

Hasta ahora –Rato dixit– en la derecha ha habido diputados que se sentaban en el Congreso con noble afán de servicio, renunciando a mejores ingresos económicos o a un prometedor desarrollo profesional… El problema de esos diputados era la indisciplina: solo votaban lo que ordenaba el dedo del portavoz parlamentario si la propuesta le parecía oportuna. Y Rato concluyó: debemos rebajar el perfil de los diputados de la derecha e igualarlos a los del PSOE, que votan sin rechistar lo que les dicen porque ¿dónde van a estar mejor?.

Y así lo hicieron, así nos vemos… Y así se ve, porque si  Aznar no hubiera decidido en solitario el nombre de su sustituto, a lo mejor Rato no estaría hoy en la cuneta, o Esperanza Aguirre no habría dimitido.

 

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.