14 dic 2009 1
DOS COSAS SEGURAS DE INTERNET
En el rifi rafe organizado en torno a la propiedad/piratería de Internet solo veo dos cosas seguras. La primera: que el Gobierno y su aliada la SGAE han entrado en un tema del siglo XXI y siguientes, con las armas legales y jurídicas del siglo XX y anteriores.
Los planteamientos de la ministra González Sinde recuerdan inevitablemente a los de aquel ministro del Interior, José Luis Corcuera (¿o Corcuese?) que con el noble fin de luchar contra el terror y el delito organizado, presentó una ley que permitía a la policía entrar en las casas del personal sin orden judicial y con el expeditivo procedimiento de la patada en la puerta.
Por no hablar del canón digital: es como si al comprar un coche tuvieras que pagar un impuesto especial a cuenta de las infracciones de tráfico que ibas a cometer con el buga recien comprado.
La segunda cosa segura, en mi inculta opinión se entiende: que la propiedad intelectual debe ser respetada en la Red y fuera de ella. Desde que el hombre es un ser económico el derecho a la propiedad y el derecho a la herencia han sido los motores del crecimiento económico.
Adam Smith, al que algunos califican como el economista primigenio, escribió que cuando el carnicero vende cinco filetes a una madre de familia no es con la filantrópica intención de que los cinco hijos de esa buena madre estén bien alimentados, sino con la más prosaica de ganar un dinero con el que alimentar a sus propios hijos.
En este sentido, que España sea el primer país del mundo mundial en piratería en la Red produce una consecuencia tan decepcionante como que España es, igualmente, el socio de la Unión Europea donde las Red funciona a una velocidad más baja.
A más a más, si España fuera un país serio como China que se dedica a plagiar en plan a lo bestia programas informáticos, procedimientos industriales, marcas etc., etc., por lo menos junto al deshonor de ser unos ratero, tendríamos la ventaja de producir productos más baratos porque se había evitado el coste de investigación o, en su caso, de la patente.Hasta para piratear somos cutres, como aquellas películas en las que Vittorio Gassman era el jefe de un “gang” que no tenían ni pistola: música, películas… Cosas definitivamente baratas y sin mucho valor de producción.
Me contaron que los alemanes se ríen de los españoles porque usamos los teléfonos móviles para hablar, cuando en Alemania el gran desarrollo de la telefonía móvil no es el del marujeo del sms y cosas así, sino en aplicaciones industriales: una máquina que ordena a otra ponerse en marcha y esta a su vez a otras.
Desde luego no creo que si por fin el Gobierno establece un marcos serio y adecuado para las reglas de juego en la Red, los desarrollos españoles asombren al mundo, pero por lo menos el mundo no nos dejará en la cueva de los piratas.
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