24 may 2011 1
La herencia del PSOE: deudas
“En los cajones de la Junta hay escondidas noventa mil facturas sin pagar, por más de mil millones de euros. Si me eligen, lo primero que haré será encargar una auditoría externa”. María Dolores de Cospedal ya es presidenta de la Junta ¿Podrá cumplir su promesa?.
Sin duda, auditar el estado de las cuentas va a ser la primera tarea de los recien llegados al poder en ayuntamientos y autonomías. Asusta lo que se pueden encontrar en Sevilla, o en Barcelona, o en La Coruña, o en Castilla la Mancha, o en Baleares. No menciono a propósito a autonomías y municipios donde los incumbent repiten, porque sin dudar que igualmente pueden estar con el agua al cuello, los confirmados en su puesto continuarán escondiendo los agujeros de los que no pueden responsabilizar a nadie mas que a ellos mismos.
Levantar las alfombras y echar las culpas al anterior es un principio que, de siempre, se ha practicado en cualquier organización política o empresarial… El ejemplo más extremo de lo que digo es el de Rodríguez Zapatero, que en la reciente campaña electoral y tras siete años de ejercicio del poder, responsabilizaba a José Mª Aznar de la calamitosa situación económica presente. El elector no es tonto y para mí tengo que si ha desalojado al PSOE no se debe tanto a la crisis como a la pésima gestión de la misma, mentiras incluidas.
De cualquier forma destapar agujeros y hablar de la pesada herencia recibida tiene un límite: ningún alcalde recién elegido puede decir “queridos convecinos: el ayuntamiento está en quiebra”, entre otras cosas porque sería el mejor camino para que se cerrara cualquier fuente de crédito que todavía manara. Pero al mismo tiempo, y para honrar la percepción pública de que el PP es mejor gestor económico que el PSOE, los alcaldes/presidentes de comunidades autónomas recién elegidos deberán tomar algunos medidas impopulares para evitar la parálisis del municipio/comunidad.
Los nuevos alcaldes y presidentes autonómicos, estarán en condiciones de imitar al todavía novato presidente de la Generalitat, Artur Mas. Hace seis meses, recién elegido levantó las alfombras y encontró un déficit que doblaba al anunciado oficialmente: descalificó al PSC por los agujeros no confesados, al tiempo que acusaba a Madrit de no enviar dinero suficiente para tapar los viejos boquetes.
Lo mejor para el crédito internacional del Reino de España sería cantar la gallina. Serán muy malas noticias, pero en todo caso mejores que continuar en la incertidumbre que enseñorea los mercados cuando se habla de este país… Desafortundamente para hacer eso se necesita un Gobierno que supiera que juntoa la cifras mas o menos catastrófica, debería anunciar el correspondiente programa de reformas que sacarían del hoyo a esta postrada economía. Pero un Gobierno así no lo tenemos.
Comentarios recientes