la informacion .com

Jose María García-Hoz

Icon

Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

El Gobierno agravó la crisis

La quiebra del banco de inversión Lehman Brothers puso al borde del precipio a toda la economía mundial, hace ahora trece meses. Ante la emergencia, los gobiernos reaccionaron de dos maneras: en los países que no existía un razonable nivel de estado de bienestar –subsidio de paro generalizado, cuidados médicos, pensiones…– los gobiernos inyectaron el dinero que tenían y el que no tenían para que la economía no se parara. Fue, singularmente, el caso de Estados Unidos. Los grandes de Europa, sin embargo, no metieron mucho dinero extra porque el propio sistema garantizaba que las personas no se quedaran sin ingresos, aunque se quedaran sin trabajo.

España, siempre diferente, hizo las dos cosas: a pesar de tener un razonable sistema de seguridad, no se privó de inyectar mucho dinero en la economía –los 5.000 millones por devolución de 400 euros a los contribuyentes, los 8.000 millones del fondo para obras de los ayuntamientos.

El personal que recibió los 400 euros decidió no gastarlos, sino ahorrarlos (decisión razonable dada la incertidumbre sobre el futuro económico) y una vez terminadas las obras municipales, los obreros volvieron al paro.

De esta forma, la economía española no va sustancialmente peor de lo que iba a ir sin las ayudas extraordinarias, pero el Estado se ha quedado sin dinero para empujar la mejora que se adivina en otros países. Eso explica la aparente contradicción: cuando Francia y Alemania se plantean bajar impuestos, España se ve obligada a subirlos, para evitar que el déficit público se dispare todavía más.

Esta es, quizás, la mejor prueba de que el Gobierno español se equivocó en el diagnóstico de la crisis, pues aunque desde la primavera de 2008 todo el mundo sabía que venía una muy gorda, el Ejecutivo sostuvo hasta bien entrado el otoño que estábamos ante un bajón fácil de remontar. Pensó que era un catarro, cuando se trataba de un neumonía grave.

Me gustaría poder decir si el error procedió de Rodríguez Zapatero, o de Solbes, o de Miguel Sebastian, pero a esas alturas de la película ya tenían tales desavenencias entre ellos que la atribución de responsabilidades concretas resulta imposible.

Incompetencia o mentira

He oído esta mañana a la Vicepresidenta y Ministra de Economía, Elena Salgado, en una entrevista que le ha hecho Ignacio Villa en la Cope. ¿Hay brotes verdes? ¿Ha pasado lo peor de la crisis?. Para la Vicepresidenta no hay duda, pero Villa y sus contertulios no se lo han creído. Yo tampoco me lo creo ¿Por qué?. Pues porque en la primavera de 2008 (o sea, del año pasado) dediqué una parte de mi tiempo a escuchar las intervenciones económicas del Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, y del a la sazón Vicepresidente Económico, Pedro Solbes, también cayó alguna del Ministro de Industria y Energía, Miguel Sebastian. Nunca ninguno reconoció que la economía española había entrado en crisis profunda. Hablaban de “ligero respiro”, de moderación den el crecimiento para luego volver con más ímpetu…

En un momento que Estados Unidos y Europa habían dejado de crecer, en un momento en que cualquier observador veía síntomas clarisimos de recesión –Sebastian dijo que la OCDE se equivocaba al pronosticar un mínimo crecimiento de la economía española, porque ya se había equivocado otras veces”. Acababan de ganar las elecciones y no necesitaban engañar al público, pero lo hicieron. Por dolo o por incompetencia, pero ofrecieron a la opinión perspectivas falsas.
Reconocieron muy tarde que había crisis, y ahora anuncian precipitadamente el fin de la misma. Se equivocaron (o mintieron) entonces y mienten (o se equivocan) ahora

Suscripción por email

Recibe cada semana un email con los nuevos artículos

Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.