27 abr 2010 3
Caja Madrid paralizada por Rodrigo Rato
Cuando se cumplen tres meses de su llegada a la Presidencia de Caja Madrid la gestión de Rodrigo Rato puede describirse muy brevemente: no ha tomado ninguna decisión. Un hecho notable porque en el actual escenario bancario, las decisiones tácticas y estratégicas resultan más necesarias que nunca.
Mientras las otras tres grandes entidades financiera nacionales –Bancos de Santander y BBVA y la Caixa–despliegan una intensa actividad para la captación de pasivo de los clientes, remunerando los nuevos depósitos en el entorno del 4 por ciento, los comerciales y oficinas de Caja de Madrid no tienen ninguna herramienta nueva, de forma que el mercado descuenta que el crecimiento de los competidores se está haciendo a costa de los depósitos que se van de Caja Madrid.
Cuando se hagan públicos los balances se podrá determinar con precisión cuantos de los casi diez mil millones captados por el Santander, de los seis mil de la Caixa y de los casi cinco mil del BBVA proceden de clientes de Caja de Madrid. De todas maneras faltan semanas para saberlo porque la última información pública de Caja Madrid corresponde al segundo semestre de 2009, cuando las entidades bancarias ya están presentando los datos del primer trimestre de 2010.
Otro ejemplo de la desidia decisora de Rodrigo Rato es la renovación del equipo directivo de la entidad. En febrero pasado, fuentes próximas al nuevo presidente decían que estaba decido a buscar un primer ejecutivo que hiciera las funciones de consejero delegado y un director de comunicación.
Se sabe que Rato habló con Jon Asúa, el directivo con más proyección del BBVA (siempre que lo permita su voraz presidente FG) y que actualmente es el responsable del negocio del banco. Seguramente ha tenido alguna entrevista más, aunque no ha transcendido: en todo caso después de tanto tiempo sin encontrar el nombre adecuado, el tema empieza a oler a podrido y produce un evidente y desmoralizador cansancio en el conjunto de la organización que ante el silencio distante que guarda su presidente, no sabe cuanto tiermpo le queda en Caja de Madrid.
El único directivo cesado por Rato ha sido el director de comunicación. Juan Astorqui. Se piensa que los vencedores de la batalla política por la presidencia de Caja de Madrid –la Comunidad Autónoma– han exigido a Rato la cabeza de Astorqui, un hombre de Miguel Blesa que luchó con eficacia contra la invasión de la Caja por parte de los hombres de Esperanza Aguirre que, como se recordará, quiso poner de Presidente de la Caja a su mano derecha, vicepresidente del gobierno autonómico y presidente del Canal de Isabel II, Ignacio González.
El hecho de que Juan Astorqui no haya sido sustituido por nadie avala esa interpretación de que fué un cese político, mas que una renovación del equipo directivo.
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