12 feb 2010 1
José Manuel Campa los deseos, Paul Krugman las necesidades
Los futboleros dirían que ha sido una semana “de infarto”: Grecia, no; Grecia, si; Grecia, según. Trinchet, el gobernador del Banco Central Europeo, vuelve precipitadamente de Australia (donde ahora no hace tanto frío como en Frankfurt), Sarkozy llama al Primer Ministro griego, Papandreu, finalmente y una vez más, la UE no consigue una posición clara. Los españoles temblando, por lo de las barbas del vecino, y Rodríguez Zapatero en las nubes asegurando que ha jugado un papel muy activo.
De entre tanta algarabía me quedo con dos documentos que para mi representan la realidad de la situación: la presentación del Secretario de Estado de Economía (PDF, 332 KB) ante los analistas de la city y el último post de Paul Krugman en su blog del New York Times.
Campa tenía un objetivo: convencer a los inversores institucionales del mundo mundial que España estaba en condiciones a) de hacer frente al pago de la deuda actual y b) de conseguir financiación suficiente para sus planes. A lo largo de 53 slides argumentó de forma convincente y con datos. Los analistas son como son y no les valen esos argumentos de Rodríguez Zapatero de que España saldrá de la crisis antes que nadie porque los españoles somos gente de fiar. Datos precisos sobre el endeudamiento actual y futuro del sector público y un calendario tentativo de emisiones: para este daño el Reino de España debe emitir 97 mil millones de euros y aumentará su deuda neta en 78 mil millones.
Al terminar el repaso de toda la presentación a uno le queda la sensación de que es adecuada al objetivo más urgente que es evitar el encarecimiento de la deuda española por temor de los inversores a un default , pero que da por supuesto cosas difíciles de aceptar para el observador más cercano de la realidad nacional. Sobre todo la segunda parte (diapositivas 17 a 31) dedicada a las reformas estructurales. Sin duda son reformas que deben hacerse, seguramente son las que haría el Secretareio de Estado si fuera Presidente, pero es muy pequeña la probabilidad de que el Gobierno actual ponga manos a la obra.
El blog de Paul Krugman, que además de Premio Nobel de Economía es un relativamente buen conocedor de España y su circunstancia económica, insiste en su diagnóstico: España produce ahora la misma riqueza que en 2000, pero un 20 por ciento más caro, ergo para superar la crisis toda la economía española debe hacer una esfuerzo de reducción de costes y salarios del 20 por ciento.
Como argumento resulta irrebatible y seguramente las hipotéticas medidas anunciadas por Campa son las adecuadas… El problema, una vez más, es que del dicho al hecho hay un largo camino y no sed ve a nadie con ánimo de andarlo. Pero bueno: Krugman ha dicho lo que nos pasa y Campa ha expuesto las soluciones. En medio de la tormenta, no está mal tener esas certezas.
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