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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

Si fuera Rajoy, tampoco cantaría la gallina del IVA

¿Subirá el IVA en España? Ni si, ni no, sino todo lo contrario. Mosqueo sobre mosqueo: el señor Mariano, que ya tenía mas que mosqueado al personal a cuenta del subidón del IRPF,  vuelve a hacerlo al anunciar públicamente que el IVA no subirá, pero que nada es para siempre…

Aún  riesgo de pasarme de listo, debo decir que para mí el Presidente del Gobierno ha estado perfectamente claro. Con el lío que hay en las cuentas españolas –2011 no está cerrado todavía– y los problema que tiene la eurozona sólo a un insensato incompetente se le ocurriría adquirir un compromiso sobre la subida del IVA.

¿Qué pasará?

Son tantos los escenarios posibles y probables que no hay guapo que de un pronóstico cerrado sobre lo que ocurrirá en la economía europea durante los próximos meses. ¿Suspenderá pagos Grecia? ¿Aguantará Italia el arreón de los alemanes? ¿Dejará el Banco Central Europeo de comprar deuda española, italiana y griega? ¿Será capaz la sociedad española de entender las reformas o armará ciscos simiulares a los de Grecia y Gran Bretaña? ¿Estará la clase política nacional y nacionalista a la altura de las circunstancias? ¿Cómo quedará, finalmente, el proyecto franco-alemán de reforma de la eurozona y de la UE?

La respuesta que se de a cada una de estas preguntas configura escenarios muy diferentes, en alguno de los cuales la subida del IVA resultaría imprescindible, mientras que en otros se podría aplazar. Sin que se haya cumplido el primer mes desde su toma de posesión, resulta excesivo pedir al Presidente del Gobiernole que plantee con urgencia, hoy mismo, el escenario económico de 2012 y en función de él apruebe unos Presupuestos Generales del Estado en los que, esta vez sí, debería haber una decisión sobre el IVA.

Recortes vs. IVA

Para mí tengo que el IVA subirá o bajará en función de la capacidad de recorte inmediato del gasto público que demuestre el Gobierno. Creo, como casi todo el mundo, que en España sobran funcionarios, pero me parece imposible que los sobrantes sean despedidos en el plazo de 12 meses. También creo que una política proactiva de apoyo al turismo cortaría la sangría del déficit exterior, pero aunque se implementaran unos planes muy bueno, sus resultados no se verían hasta el medio plazo.

O sea, que hay un 80 por ciento de probabilidades de que suba el IVA, pero carece de realismo anunciar ahora un compromiso que no se sabe si se puede tomar o si se podrá cumplir. Más vale mudo, que tartamudo: el problema no es que hable, sino que cuando lo haga tenga algún sentido.

 

No es el mastín del PP, sino el rottweiler del PSOE

Para mí tengo que el españolito del común, al analizar la dramática situación económica nacional acertó al culpar a Rodríguez Zapatero  de la catástrofe, pero se equivocó al suponer que si se le desalojaba de la Moncloa se acabarían los problemas.

Fue una aplicación errónea de la sentencia popular muerto el perro, se acabó la rabia porque efectivamente Rodríguez Zapatero ya no puede cometer nuevas tropelías económicas, pero el mal está hecho y hay que repararlo.

Algunos, ingenuamente, pensaron que la llegada de Mariano Rajoy a la Presidencia del Gobierno tendría el efecto taumatúrgico de relajar los mercados, taponar el déficit público, restablecer el equilibrio de la banca de modo que para el próximo otoño, volverían los viejos buenos tiempos.

La magia no es posible

Rajoy es gallego, pero no brujo: él y sus ministros están incomparablemente mejor preparados que el Gobierno anterior para hacerse cargo de la situación, pero esta sigue en zona de emergencia, en la que ninguna medicina puede ser rechazada.

Nadie esperaba  –salvo, modestia aparte, un servidor– una subida de impuestos tan súbita ni unos recortes tan drásticos en asistencia social. Pero Bruselas/Berlín mandan: la subida inmediata del IRPF no solo generaría dinero desde el próximo mes de febrero, sino que fue el icono que los barandas habían pedido para demostrar que España había vuelto a ser un país serio.

Los mordiscos del pasado

¿Es que en Madrid manda Berlín?: sí, lo viene haciendo desde mayo de 2010. La diferencia es que Zapatero iba de listo llamando reforma laboral a lo que era un retoque superficial, asegurando a los big bosses de Wall Street que la crisis de la deuda española había terminado justo dos días antes de que volviera a agravarse y, en fin, comprometiendo unos objetivos macroeconómicos que estaban más allá de la utopía más fantasiosa.

Señoras, señores, amigos del planeta azul: los recortes en la calidad de vida económica de los españoles no han hecho mas que empezar. Pero no se confundan, estos mordiscos no los da el mastín del PP, sino que los dio durante cuatro años el rottweiler del PSOE.

 

 

 

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.