10 feb 2012 1
El micrófono hizo un favor a Guindos
Que te pillen “in fraganti” es bueno o malo según lo que te traigas entre manos. Si te pillan fumando un cigarrito a escondidas de tus colegas del Ecofin, tienes un problema, todo lo contrario de que si te pillan haciendo tu trabajo: trabajarse en los pasillos al Comisario de Economía de la Unión Europea.
En el primer caso atentas contra tu salud y, según dicen, contra la del prójimo. Pero pasillear es uno de los trabajos que deben hacer los asistentes a reuniones tan largas. Para ganar el partido antes de saltar al campo, primero debes congraciarte con el árbitro.
Con otras palabras, si el Gobierno de España, quiere que la Unión Europea alargue los plazos en los que el país debe alcanzar el equilibrio presupuestario, el Ministro de Economía, Luis de Guindos, debe convencer a las personas que están detrás de la decisión de que en Madrid se está trabajando duro en reformar las viejas estructuras y hábitos de una economía que se ha quedado obsoleta, pero que puede salir adelante con un poco de comprensión.
Desde luego que en los pasillos no se consigue todo, pero si no aprovechas los tiempos muertos de las reuniones para vender lo que te traes entre manos, en el plenario tendrás que partir de cero ante un público cansado.
Y eso es justamente lo que hacía Luis de Guindos cuando un micrófono indiscreto le pilló in fraganti: ganarse la confianza de Olli Rhen, asegurándole que en España la reforma laboral, esta vez sí, va en serio.
Desde luego que convencer a Olli Rhen y demás tropa no es tarea sencilla, pero gracias al micrófono nadie podrá decir que Luis de Guindos no se lo ha currado.
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