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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

Telefónica echa la gente mientras ellos se forran

Telefonica ganó el año pasado 10.167 millones de euros y anuncia un ERE en España. ¿Intolerable? No, consecuente: si baja el negocio debe bajar la plantilla porque de otro modo se llegaría a pérdidas. Para poner el dedo en la llaga, habría que preguntarse por qué Telefónica pierde lineas en España, mientras su competencia las gana.

En un alarde de incompetencia y demagogia, unos cuantos líderes (¿?) políticos y periodistas han criticado que Telefónica presente un Expediente de Regulación de Empleo para la cuarta parte de su plantilla en España (unos 8.500 trabajadores menos), en simultáneo con el anuncio de unos beneficios realmente jugosos. ¡Echan a la gente, mientras ellos se forran!.

Parece como si hubiera que esperar a que Telefónica registrara pérdidas para poder presentar un ERE. Nadie hizo caso al presidente de la Compañía, Cesar Alierta, cuando en en la Junta General recordó que los beneficios de hoy se debían en buena parte al ERE que se presentó hace cinco o seis años. El ERE de hoy son los beneficios de mañana y estos, a su vez, garantía de supervivencia del conjunto de la empresa.

En España nunca se ha entendido que el objetivo de las empresas es el beneficio, mientras que crear puestos de trabajo es un beneficio colateral: se contrata a gente cuando se espera hacer negocio y se despide gente cuando el negocio declina, como es el caso del negocio español de Telefónica. Hace ocho años, cuando el más tonto se convertía en inmobiliario y ganaba mucho dinero, en España se registraba pleno empleo, tan pleno que el país se convirtió en el primer destino de los emigrantes.

En realidad, esta es la pregunta que tanto analista voluntarioso debería hacerse: ¿por qué se viene abajo el negocio español de Telefónica?. Hay crisis, desde luego, pero mientras Telefónica (y Vodafone) caen, Orange y Yoigo suben, o sea que la crisis no es igual para todos. Personalmente, y a mi vez voy a hacer de analista voluntarioso, creo que la competencia en las telecomunicaciones castiga al antiguo monopolio, porque este todavía no se ha dado cuenta que ya no es un monopolio y que los usuarios de antaño son clientes de hogaño… Y los clientes exigen mejor trato que los usuarios, porque tienen alternativas donde elegir.

Un vistazo a las afamadas redes sociales será revelador para cualquiera: todos los comentarios sobre Telefonica y Vodafone son críticos, algunas veces insultantes (lo más bonito que le llaman es Timofónica); por su parte, los comentarios sobre Orange y Yoigo son abrumadoramente positivos.

Y eso sí es preocupante, por que los clientes cabreados de hoy, mañana serán ex clientes. Telefonica presenta en estos momentos unos ratios financieros excelentes, está en primera línea de la competición global, con beneficios crecientes… Un cuadro magnífico, pero insostenible si baja el número de clientes. Y eso es lo que está ocurriendo en su mercado primigenio, España.

No se escandalicen porque Telefónica presente un ERE, escandalicense porque lo hace peor que su competencia. En un escenario imposible pero ilustrativo, Telefónica podría llegar a perder todos sus clientes en España y, en consecuencia, debería despedir a toda la plantilla. Se acabó el negocio y se acabó el empleo.

Amor y lujo asiático: Vuitton, Hermès, Montblanc,Ray-Ban, Tod’s

2010 fue un año raquítico para la economía mundial, en el que paradójicamente  se multiplicaron  los beneficios de las empresas dedicadas al  lujo. ¿Mientras la clase media sufre la crisis, los ricos se hacen cada vez más ricos? . La realidad es menos ideológica: China y demás países emergentes se han convertido en el gran mercado. Una tercera explicación es poética: el lujo prospera porque hay amor en la tierra.

El año pasado por primera vez en su historia LVMH facturó más de 20 mil millones de euros, con una subida del 19 por ciento respecto al año anterior. Los buenos resultados han acompañado también a los competidores del gigante mundial del lujo: Hermès subió sus ventas un 25 por ciento, hasta 2.400 millones de euros; Swatch, el líder mundial de la relojería, vendió 4.950 millones, o sea, un 19 por ciento más; un portavoz de Hugo Boss ha declarado que la firma alemana tuvo en 2010 “el mejor año de su historia”; Richemont, el holding propietario de Cartier, Piaget, Jaeger-LeCoultre y Montblanc, subió sus ventas un 33 por ciento en el último trimestre de 2010… Suma y sigue.

“Coach, Tiffany, Burberry, Swatch, Tod’s… Todos han publicado mejores cifras que las esperadas” ha dicho un analista de HSBC. Para este analista las espectaculares cifras de negocio no se deben solo al crecimiento de ventas en los países asiáticos, sino a las compras que los turistas de esos países  hacen en Europa: el gasto medio de un turista chino en la UE es de 718 euros, practicamente el doble que el de un ruso, 368 euros. Los gastos/turista de japoneses (495 euros) y norteamericanos (467), quedan a media tabla.

Pero Lutz Betghe, el supercicuta de Montblanc, aporta una explicación que no implica a la geografía sino al sentimiento: “el mercado del lujo existirá mientras haya amor sobre la tierra, porque un regalo de lujo es la mejor manera de demostrarle amor a alguien”. Buen intento: sin duda, un buen pedrusco tipo diamante, o un super reloj molón son argumentos contundentes a la hora de mostrar amor, pero su mejor utilidad no es declarar amor, sino de declararse rico. Los chinos son ahora los ricos de este mundo y lo demuestran comprando lujo. Que lo disfruten con salud.

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.