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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

Ryanair: no es obligatorio volar con nosotros

La peña se queja –y hace bien, porque el que no llora no mama– pero a nadie le obligan a volar en Ryanair. Si lo hacen es porque quieren, y si quieren porque es porque no han encontrado mejor alternativa: solo en España 30 millones de pasjaeros, en la disyuntiva confort o precio tres o cuatro veces más barato, han elegido volar ultra low cost.

La peña está dividida. Cuando vuelan en Ryanair, unos se acuerdan de su padre y otros de su madre. El precio que anuncian, dicen, no es cierto porque debe añadirsele miles de gabelas. Impuestos aeroportuarios, pagar con tarjeta, llevar maletas y, si se le escapa, hasta un pedo tiene recargo: todo se debe pagar; otros aducen el trato hostil, cuando no impertinente,de la tripulación, que para colmo solo habla inglés… Muchas quejas, pero muchos mas pasajeros todavía.

¿Seguridad? Vamos vete, salmonete: ochenta millones de pasajeros al año, 300 aviones,  1.500 vuelos al día y aquí no hay nadie perjudicado. También Iberia, mi favorita, tuvo sus años de  rebelión a bordo, pero la protesta tenían mejor fundamento porque  el espacio aéreo nacional era monopolio, coto reservado a “la línea aérea de bandera”.

Ahora Iberia compite y ha clausurado muchas lineas. Me acuerdo de la Madrid-Reus: allí volé con mis padres –ojo, hace cuarenta y tres años– para que conocieran a mis suegros, pero ahora a Reus solo vuela Ryanair. Entre los pilotos, los controladores y la mare quen’s va a parit, a Reus, el aeropuerto más próximo a PortAventura, solo llega Ryanair y algun  charter. ¿Qué serie de la industria turística de la Costa Brava si Ryanair no mantuviera con vida el aeropuerto de Girona?. Desde que Ryanair suspensió sus vuelos a Alicante –porque AENA le obligaba a pagar servicios que no utilizaba– el tráfico ha descendido un diez por ciento

No se qué periódico asegura que que Ryanair ha registrado no se cuantos miles de incidencias de seguridad en los últimos seis años. ¿Qué hacen las autoridades supervisoras? Si de verdad hubiera tantos peligros,  ellas compartiráin responsabilidad por permitirlos . A lo mejor es que no hay peligros, sino incumplimiento de normas burocráticas, y lo que está en juego no es la seguridad de nadie sino el principio de autoridad del supervisor burocrático.

Supervisor que, por cierto, es juez y parte: vende y cobra los servicios aeroportuarios y a la vez juzga si se utilizan bien. La última incidencia de seguridad: el juez ha condenado a Ryanair a pagar una multa porque no dejó embarcar a un guardia civil que, en acto de servicio, llevaba pistola. Como lo ha dicho el Juez, Ryanair debe pagar, pero estaremos todos de acuerdo que es más seguro volar con todo el pasaje desarmado.

Volemos a la realidad: entre aquella Iberia, empresa pública de mi juventud –en la que se hacía cola para comprarlos billetes  despachados a mano, en las oficinas de la propia Iberia– y Ryanair, la única  diferencia es que la antigua empresa pública resultó insostenible, mientras que la ultra low cost ha descubierto una fórmula de transporte aéreo que se adapta a las necesidades de un mercado masivo, que renuncia al confort del vuelo, a cambio de un pasaje tres o cuatro veces más barato. ¿Alguna queja? Si, la de sus competidores.

 

 

 

Categoría: Artículos de prensa

4 comentarios

  1. opinión dice:

    ¿Cómo dice?. ¿Las algo más de 1.000 incidencias constatadas en 6 meses son falsas? ¿y el GC que no pudo subir con su arma reglamentaria estando de servicio? ¿Y los pequeños que necesitan el DNI no valiendo el libro de familia? ¿y los aterrizajes prioritarios SOBRE LOS DEMÁS “porque yo lo valgo” por ir justo de carburante?. Si fuera por mí, mañana no volaba en España RYANAIR. En su país que haga lo que quiera. Ah, para que vuele a Reus, etc, etc, RYANAIR reciben cuantosas subvenciones que pagan los ciudadanos de la zona, vuelen o no. Es un LOW COST muy matizable y ya apunta a LOW SECURITY, por no hablar de la EXTREME LOW QUALITY que le puedo relatar. Saludos.

  2. Paquito el matemático dice:

    Como dice al autor, si no le gusta Ryanair, no vuele con ella. Es una empresa privada rentable que tiene sus propias reglas de negocio, basado en los extras, no principalmente en el precio del billete. No sé por qué se extrañan de la gabelas, como si le criticáramos al BBVA vender sartenes y bicis o a un periódico ingresar más por DVDs que por la venta de ejemplares.
    Desde el punto de vista turístico, Ryanair es imprescindible para muchos destinos vacacionales en España, que no existirían si no hubiera compañías de bajo coste que acercaran el Reino Unido, Alemania y los Países nórdicos a España.

  3. Carlos dice:

    Hablando de Reus … Parece que la cosa se pone interesante. Por si acaso, yo ya ni me planteo viajar con esta gente. No vaya a ser que sí que haya peligro aunque las autoridades supervisoras no digan nada. ¿Os que sería algo nuevo que este proceso de supervisión fallase?

  4. No pienso volar con esa compañía y además si sumas todos los conceptos no te resulta tan barato.

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.