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Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

¿Será el banco malo un outlet de viviendas?

Los pisos y viviendas bajarán de precio cuando quede constituido el banco malo, aunque es pronto para saber en que cuantía

 Oficialmente inaugurado el proceso de formación del llamado banco malo, es decir de aquella institución que se hará cargo de los pufos bancarios en viviendas, oficinas, edificios a medio construir y solares, hay una pregunta principal: ¿servirá este dichoso banco para bajar el precio de las viviendas? ¿será como un outlet inmobiliario  en el que pisos y casas se venderán a precios de restos de serie?.

 De momento, todos quietos

 De momento una cosa es segura: el primer efecto del banco malo será la paralización absoluta, más aún que ahora, del mercado inmobiliario entre y para particulares. Al que consiga en los próximos meses vender/comprar una vivienda le harán la ola en la notaría.

Y ello por la sencilla razón de que todos, compradores y vendedores, esperarán a ver cual es la rebaja con la que los bancos meterán sus fallidos inmobiliarios en el banco malo.

Por supuesto que no todos los bancos son iguales, ni todos los  productos inmobiliarios se parecen, pero cuando Banco de Valencia, o Caixa Catalunya, o la CAM (hoy Banco Sabadell), o Caja de Madrid constituyan sus respectivos bancos malos –a la hora de escribir el presente post parece que cada entidad financiera constituirá su propio cajón de la basura- y admitan un descuento medio del 50 por ciento en el valor de los activos inmobiliarios traspasados, ya nadie estará dispuesto a comprar con una rebaja menor.

Un nuevo paradigma

 En la Bolsa los precios son transparentes y universales: una acción de Telefónica vale lo mismo en el Mercado Continuo que en Wall Street o en Tokio. Pero el precio de 100 metros cuadrados de vivienda cambia en función de muchas variables: población, zona, estado de conservación o fase construcción… Pero incluso con esa dificultad para homogeneizar el valor, el banco malo servirá de nuevo paradigma de los precios de todo el mercado.

Y estos precios serán más bajos que los actuales, aunque en este momento procesal resulta imposible determinar la cuantía de la rebaja. No hace falta decir que a mayor descuento en el traspaso del banco al banco malo, más valor perderán los pisos.

Pero aquí y ahora se desconoce el interés de los bancos: si admiten mucho descuento recibirán mas ayuda del Estado, pero al mismo tiempo la entidad perderá credibilidad, cuando precisamente el primer activo bancario es la confianza.

Y viceversa: aquellas entidades que saquen pecho y constituyan un banco malo pequeño y con poco descuento, a lo mejor ganan prestigio, pero pierden dinero… Ya lo dice la sabia de mi cuñada: ¡todo es tan complicado!.

Observación técnica

 Lo dicho para el mercado de particulares no resulta de aplicación para los mayoristas, pues cualquier fondo de inversión (extranjero, naturalmente) con capacidad y ganas de comprar en España puede conseguir precios de risa, que guarden poca relación con el banco malo. Ya se sabe que el que compra en cantidad consigue mejores precios

Observación semántica

El banco malo, o los bancos malos si finalmente cada entidad constituye el suyo propio, técnicamente no serán bancos, pues carecerán de la capacidad definitoria de los bancos: conceder créditos. Pero en aras de la claridad se utiliza el término inapropiado para que nos entendamos mejor.

 

 

Categoría: Artículos de prensa

Un comentario

  1. Esto de la creación de Bancos malos no tiene sentido real Las entidades bancarias ya pueden vender sus excesos de stock de viviendas bajando el precio y concediendo créditos. Pero ¿realmente quieren hacerlo?

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.