Jose María García-Hoz

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Artículos, reflexiones, cuentas y cuentos, conferencias y exabruptos de un veterano periodista.

Por fin, libertad de horarios

 

A partir de año que viene, en Madrid no habrá horarios comerciales y cada tienda abrirá cuando le parezca oportuno. Una noticia muy buena, cuyo único pero es el tiempo que ha tardado en llegar.

Se suele identificar la libertad de horarios como una ventaja para las grandes superficies y como un perjuicio para los pequeños comercios. De hecho si  Cataluña es la Comunidad con más restricciones comerciales en horarios y en licencias de apertura de tiendas, es  porque en Cataluña els botiguers tienen una fuerza política similar a la de los agricultores en Francia.

Motor de progreso

La libertad económica  –en horarios o en requisitos para abrir un comercio—es siempre un motor de progreso, porque aumenta la competencia y brinda nuevas oportunidades a los ya establecidos y a los nuevos.

Como es lógico, la patronal madrileña del ramo –Cecoma, que dice defender los intereses de 65.000 microempresas comerciales de Madrid—se opone a la medida. ¿Lógico? Me refiero a que la reacción habitual del que ocupa el territorio es oponerse al cambio, a cualquier cambio que no haya sido propuesto por él.

El que no llora no mama

Como el que no llora no mama,  Cecoma y sus afiliados ejercen su derecho a protestar, pero deben saber que las estructuras económicas obsoletas no se defienden con barreras legales, sino con iniciativas renovadoras.  Para mí tengo que el comercio electrónico o los proliferantes chinos son una amenaza de mayor alcance para el comercio minorista  que la libertad de horarios

La sociedad madrileña no es la que era hace 30 años  y no se puede pretender servir sus necesidades comerciales con estructuras del siglo pasado. Cada quien debe poder comprar donde y cuando quiera: no hay ninguna razón para que no sea así.

El futuro no está escrito

Hacer un balance sobre cómo afectará  la futura medida al stock de 261.000 empleos del sector es  precipitado, porque la libertad y el ingenio mezclados, ofrecen resultados imprevisibles y surgirán fórmulas comerciales que no han pasado por la imaginación del planificador sabelotodo.

Decía que la libertad de horarios se ha retrasado porque podría haber estado en vigor desde tiempo atrás, pero también puede ser un acicate para liberalizar otros sectores comerciales, como la banca cuyos estrictos  horarios se fijan en función de los intereses de los bancos y de sus empleados, pero no de la clientela. ¿Qué decir de los kioscos de prensa? Limitada su oferta a un papel  a productos impresos,  recorren el camino de perdición al mismo ritmo que los periódicos de papel.

 

Categoria: Distribución, Madrid, Pequeñas y medianas empresas

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3 Responses

  1. Milú el Bárbaro dice:

    ¿Cómo que aumenta la competencia?
    Esa medida borra la capacidad de competir de las pequeñas empresas frente a las grandes; se pasa de competir entre 2000 a competir entre 4.
    ¿Una tienda de ultramarinos que con suerte tiene uno o dos empleados cómo va a hacer frente a un supermercado abierto 24 horas?

    No, va a haber muchísima menos competencia y se van a empezar a monopolizar mercados… y cuando éso sucede es cuando el capitalismo ultraliberal falla por la base.

    Y comparar la presión que ejercen los chinos con la que puede ejercer tener un mercadona abierto las 24 horas es de chiste, por favor.

    (También puede ser que el Estado tenga que intervenir para mantener todos los pequeños comercios a base de subvención con el coste que eso conlleva…)

  2. ellgon dice:

    Claro, porque todo el mundo sabe que la competencia debe producirse de 11:00 a 20:00…
    Lo que pasa es que aquí hay mucho acomodado, mientras todos tenemos que ir evolucionando poco a poco para ser más competitivos en el mercado laboral, el corporativismo del pequeño comercio no hace más que verlas venir. Yo salgo de trabajar a las 9, ¿por qué no voy a poder hacer la compra a partir de las 22:00 cuando llegue a casa? ¿Por qué tienen que estar de brazos cruzados de 11:00 a 14:00 donde pasan cuatro personas contadas?

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Sobre el autor

Madrileño de 1946. Empezó a trabajar como periodista en Barcelona, durante el otoño de 1966. A lo largo de su vida profesional ha tratado prácticamente todos los temas, salvo sucesos, pero siempre se ha encontrado más cómodo en el periodismo económico.

El 16 de septiembre de 2009 empezó este blog en lainformación.com. Después de 43 años de oficio, resulta casi obligada la experiencia de la Red.

Al margen de coyunturas más o menos duraderas, cree que la crisis de la prensa escrita en España se debe, sobre todo, a la renuncia de los medios a cubrir con dignidad su papel de servicio al público, al común de la ciudadanía, en lugar de a las oligarquías políticas, financieras o empresariales.

Sus referentes profesionales son Raymond Cartier, Indro Montanelli, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales y tantos periodistas norteamericanos capaces de sacar la historia interesante y reveladora que hay detrás de cualquier suceso, por banal que este parezca. También hay extraordinarios periodistas españoles, muertos y vivos, pero su enumeración resultaría inevitablemente parcial.

Sus dos grandes decepciones profesionales han sido no escribir nunca para Time y para The Economist, así como la relación de grandes profesionales que se pasaron al otro lado de la barra. Cada uno toma las decisiones que le parecen más acertadas, pero sería bobo ignorar que el desfile de periodistas desde las redacciones hacia gabinetes de comunicación es otra de las causas de la mala prensa.

En 1970 casó con la mujer de sus sueños, han tenido nueve hijos y una partida de nietos. Es inmensamente feliz y le gustaría ser bueno, en el buen sentido de la palabra.