jul 25, 2011
Grecia no es España, pero se parece a Martinsa-Fadesa
Aunque los jefes de gobierno europeos no lo hayan querido reconocer, el arreglo de Grecia no se diferencia en nada a una suspensión de pagos de una empresa española. El activo sin riesgo ha desaparecido.
En 2008 la inmobiliaria Martinsa-Fadesa, cotizada en Bolsa, suspendió pagos. 8.000 millones de euros en deudas, la convirtieron en la mayor suspensión de pagos de la historia de España. Parece que la empresa está a punto de firmar un acuerdo con los acreedores que básicamente consiste en que estos se avienen a aplazar cinco años el cobro de sus deudas. Es exactamente la misma operación que los miembros de la eurozona han aprobado para Grecia: los bancos implicados se avienen a aplazar unos cuantos años el cobro de las emisiones griegas que vencen en este año y el próximo.
Si Fitch, una de las tres agencias de calificación de deuda, dice que lo de Grecia es una suspensión de pagos dice la verdad y si añade “encubierta” es porque las autoridades políticas y financieras europeas han convencido –como solo los gobiernos pueden convencer — a los bancos para que no acudan a los juzgados a presentar una demanda por impago, lo que sí ocurrió en la suspensión de Martinsa Fadesa y tantas otras inmobiliarias.
Y si Grecia ha suspendido pagos, aunque sea de forma original y oficiosa, ¿por qué no pueden suspender pagos otros países periféricos?.Hasta ahora todos los inversores entendían que la deuda emitida por cada uno de los Estados integrados en la zona euro, por mal nombre deuda soberana, no tenían riesgo. Por eso es una novedad de primer orden el que la suspensión griega haya dejado claro que, contra lo que creía todo el mundo, pertenecer a la zona euro no es un seguro ilimitado de solvencia.
Para los inversores, el único activo sin riesgo es el bono alemán, mientras que los del resto de los países gozan de diferentes grados de seguridad de pago: desde Grecia que no tiene ninguna, hasta España cuya diferencia con el bund alemán lleva un par de semanas por encima del tres por ciento.
Esa diferencia y la incertidumbre sobre si habrá más suspensiones de pagos –al fin y al cabo, Martinsa Fadesa no fue la única insolvencia del sector inmobiliario– y sobre como se atacarán las próximas crisis financieras, lleva a la conclusión de que en este momento el funcionamiento del euro como moneda única es más o menos un cachondeo, que debe terminarse si no se quiere lo que se termine sea la zona euro.
Le regalo un titular señor García-Hoz: Zona Euro – Zona Cero….
Así es como vamos a acabar la fiesta gracias a los políticos que nos mal gobiernan y nada gestionan.Pero por supuesto que lo tenemos merecido. Les hemos votado.
Es imposible una unidad económica con políticas fiscales diferentes, con crecimientos dispares, con una política única de tipos de interés.. etc, etc…
Sólo los políticos puedes creerse que lanzando la pelota hacia delante pueden solventar el problema.
Lo que falla es el sistema. El que nos mal gestiona mira a cuatro años vista y su objetivo es o era gastar. No se premia la eficiencia sino el despilfarro.
¿Donde están los economistas para sacarnos de este lío?
NEcesitamos economistas-heroes, capaces de llamar a las cosas por su nombre y de poner las cosasen su sitio.
Que congelen la unión europea hasta que todos estemos listos para seguir juntos. Ahora no lo estamos.
Y como usted bien dice, lo de Grecia es una suspensión de pagos en toda regla. Solo un político puede llamarle a esto un rescate… Sólo un político puede engañarse a si mismo y engañar a los demás…
Menudos impresentables!!!