dic 29, 2009
Sin dinero ya no hay rocanroll
Cero, res, niente, nothing, rien de rien: de octubre 2008 a octubre a de 2009 el crédito bancario a familias y empresas no aumentó nada.
Es un dato terrible porque el dinero es para la economía lo que la gasolina para un coche; si de repente cerraran todas la gasolineras los coches circularían en función del combustible que quedara en el depósito, pero en poco tiempo todos se pararían.
Por eso todo casi todo el mundo teme al 2010 más que a este año que termina. Fuera parte del miedo a lo desconocido, la gente sabe que sus empresas se están quedando tiesas de dinero y si no consiguen la misión (casi) imposible de renovar los créditos dejarán de pagar las nóminas, o tendrán que echar el cierre, o las dos cosas a la vez. Para 8 de cada diez españoles el paro es su principal preocupación: nadie recuerda en la historia tanto temor al paro.
¿Qué hacen bancos y cajas con el dinero? ¿Por qué no lo prestan al público, que al fin y al cabo es su negocio principal? Pues por la sencilla y contundente razón de que se lo prestan al Estado: el crédito al sector público aumentó un ¡36,4 por ciento!. O sea que cajas y bancos cogen con una mano el dinero del público y del Banco Central Europeo y con la otra compran títulos de deuda (letras, bonos, etc.) del Reino de España que debe recurrir al crédito porque los ingresos por impuestos se han caído y los gastos para animar la economía se han multiplicado. En noviembre el déficit del Estado superó los 70.000 millones de euros, al que habría que agregar el de las autonomías y el de los ayuntamientos. No hay que ser muy despabilado para advertir que para el sistema económico nacional esa cifra es un bomba de relojería que se acerca cada vez mas a la hora de la explosión.
LA MALA CABEZA DEL GOBIERNO
Nos vemos así por la mala cabeza del Gobierno. Hubo un error primigenio: si bien es cierto que la crisis financiera y económica sorprendió a todo el mundo mundial, lo cierto es que el Gobierno del Reino de España fué el último en enterarse y cuando lo hizo, gastó precipitadamente toda la munición (vulgo: el superávit público) sin más efecto que ralentizar, pero no detener, la marcha de la ofensiva enemiga (el paro).
Ahora solo hay dinero para el sector público.Y de seguir las cosas así pronto no lo habrá para nadie. En sus previsiones presupuestarias en el Ministerio de Economía y Hacienda siempre dijo que el déficit para este año no pasaría del 9,5 por ciento del PIB. Ya todo el mundo admite (incluido el Secretario de Estado de Hacienda) que no será así y como del déficit de este año se arrancaba para calcular el de 2010 todos los presupuestos para el año próximo han saltado por los aires, aún antes de haber entrado en vigor.Como decía el título de una copla de mi lejana juventud:sin dinero ya no hay rocanroll.
¡Magníficos esos dos últimos post! Deberían leerlos en los últimos cursos de la enseñanza media y en los de la universitaria, por no hablar del público en general. ¡Con cuánta sencillez y claridad analiza cuestiones complejas como dónde está y que hace ahora el dinero en España o el estallido de la burbuja televisiva! Le animo de verdad a que continúe este esfuerzo analítico y divulgativo de los problemas socioeconómicos actuales. Y Dios se lo pague.